5 Claves para Entender los Tipos de Oro (Amarillo, Blanco, Rosa) y el Baño de Rodio en Joyería
En Joyería HAGO, desde 1985, hemos visto pasar por nuestras manos innumerables piezas de oro, cada una con su historia, su brillo y su encanto. Después de 15 años escribiendo sobre este fascinante mundo, sé que los **tipos de oro** y cómo se comportan es una de las preguntas más comunes entre nuestros clientes. No es solo una cuestión de estética; entender las diferencias entre el oro amarillo, blanco y rosa, así como el papel del baño de rodio, es fundamental para elegir la joya perfecta y cuidarla como se merece. Así que, coge un café, que te cuento los secretos que guardamos en nuestro taller de Málaga.
1. La Pureza del Oro: Quilates y Aleaciones Oro
El oro puro, el que sale de la tierra, es de 24 quilates (24K). Es precioso, sí, pero también muy blando. Tanto, que una joya hecha solo con oro 24K se deformaría con mirarla. Por eso, en joyería, usamos aleaciones. Una aleación es la mezcla del oro puro con otros metales, como plata, cobre, paladio o níquel, para darle dureza, resistencia y, sobre todo, el color deseado.
El estándar en España y en la mayoría de Europa es el oro de 18 quilates (18K), que significa que la pieza contiene un 75% de oro puro y un 25% de otros metales. Es la proporción ideal que combina la nobleza del metal con la durabilidad necesaria para el día a día. De ahí que a menudo oirás hablar del «oro de 750 milésimas». Menos quilates (como el 14K o 9K) implican menos oro puro y, por tanto, un precio más accesible y mayor dureza, pero también un color menos intenso.
2. Oro Amarillo: La Tradición que Nunca Falla
El oro amarillo es el color natural del oro puro, pero con esa aleación que te comentaba. Para conseguir el tono característico de 18K, se suele mezclar con plata y cobre en proporciones específicas. Es el clásico por excelencia, el que nos recuerda a las joyas de nuestras abuelas, a las alianzas de boda de toda la vida. Su calidez y su brillo atemporal lo hacen ideal para piezas que buscan transmitir tradición y elegancia.
En HAGO, el oro amarillo es siempre un acierto. Si buscas una pieza con un valor sentimental profundo y un diseño atemporal, un Colgante Virgen María en oro amarillo de 18K es una elección que nunca pasa de moda y que, te aseguro, se convertirá en un tesoro familiar. Es un color que irradia luz propia.
3. Oro Blanco: Elegancia Moderna y el Secreto del Rodio Joyería
El oro blanco es, quizá, el que más dudas genera. ¿Es oro de verdad? ¡Claro que sí! Su color plateado se consigue mezclando oro puro con metales blancos como el paladio, la plata o el níquel (aunque este último cada vez menos por posibles alergias). Sin embargo, el oro blanco «natural» de 18K tiene un tono ligeramente amarillento, como un gris muy pálido.
Aquí es donde entra en juego el mágico **rodio joyería**. Para conseguir ese blanco brillante y puro que tanto nos gusta, las joyas de oro blanco se someten a un **baño de rodio**. El rodio es un metal precioso del grupo del platino, extremadamente blanco, duro y resistente a la corrosión. Este baño superficial le da a la joya ese acabado espectacular y la protege. Es como darle un «maquillaje» extra de brillo.
Con el tiempo y el uso, este baño de rodio se desgasta, revelando el tono ligeramente amarillento original del oro blanco. No te asustes, es completamente normal. En nuestro taller de la Calle Pries, ofrecemos el servicio de rodiado para que tus joyas de oro blanco recuperen su esplendor. Es un mantenimiento sencillo que, por ejemplo, en un Anillo Zafiro y Diamantes, realza la belleza de las piedras de una manera espectacular. Por cierto, si te interesan las gemas, te recomiendo echar un vistazo a nuestro artículo sobre tipos de zafiro.
4. Oro Rosa: La Tendencia Romántica y Versátil
El oro rosa ha ganado muchísima popularidad en los últimos años, y con razón. Su tono cálido y romántico lo hace increíblemente versátil y favorecedor para casi cualquier tono de piel. ¿Cómo se consigue este color? Mezclando oro puro con cobre y una pizca de plata. Cuanto más cobre se use en la aleación, más intenso será el tono rosado.
Es un color que evoca delicadeza y modernidad a partes iguales. Personalmente, me encanta cómo el oro rosa suaviza los diseños y añade un toque dulce. Es perfecto para crear piezas con un aire vintage o para darle un giro contemporáneo a los clásicos. Si buscas una joya que se adapte a tu estilo diario y que tenga ese toque chic, unas piezas como nuestros Pendientes Essential triple serían una opción fantástica, ya sea en oro rosa o combinados.
5. Elige tu Oro: Más Allá de la Estética, tu Estilo Personal
Al final, la elección del tipo de oro es muy personal. ¿Eres de los que prefieren la calidez y tradición del oro amarillo? ¿La sofisticación y modernidad del oro blanco? ¿O la dulzura y tendencia del oro rosa?
* **Oro Amarillo:** Clásico, atemporal, cálido. Ideal para piezas tradicionales y con significado.
* **Oro Blanco:** Moderno, elegante, brillante. Perfecto para realzar diamantes y gemas de color, aunque requiere un rodiado periódico.
* **Oro Rosa:** Romántico, versátil, favorecedor. Una opción fantástica para un look actual y delicado.
Recuerdo una clienta en nuestra tienda de la Calle Santa Lucía que no se decidía entre oro blanco y oro rosa para su alianza. Al final, le sugerimos probarse ambos y ver cuál sentía «más suyo». La verdad es que la joya, al igual que la ropa, tiene que hablar de ti. No hay una elección correcta o incorrecta, solo la que te hace feliz.
Preguntas frecuentes sobre tipos de oro y rodio
¿Qué es el oro de 18 quilates y por qué es el más común?
El oro de 18 quilates (18K) significa que la joya contiene un 75% de oro puro y un 25% de otros metales. Es el más común porque combina la belleza y el valor del oro con la dureza y resistencia necesarias para que la joya sea duradera y apta para el uso diario sin deformarse.
¿El oro blanco es menos valioso que el oro amarillo?
No, ambos son igual de valiosos si son del mismo quilataje (por ejemplo, 18K). La diferencia está en los metales de aleación que se usan para conseguir el color. El valor de la joya de oro blanco o amarillo de 18K es el mismo, ya que contiene la misma cantidad de oro puro.
¿Cuánto dura el baño de rodio en el oro blanco?
La duración del baño de rodio varía mucho según el uso de la joya y el pH de la piel. En piezas de uso diario como anillos, puede durar entre 6 meses y 2 años. En pendientes o colgantes, que sufren menos roce, puede durar mucho más. Es un proceso de mantenimiento habitual.
¿Cómo puedo cuidar mis joyas de oro blanco rodiado?
Para prolongar la vida del rodiado, evita el contacto con productos químicos (lejía, perfumes, cremas), quítate las joyas al hacer deporte o tareas domésticas, y límpialas suavemente con agua tibia y jabón neutro. En Joyería HAGO, te asesoramos sobre el mantenimiento y el rodiado.
Esperamos que estas claves te ayuden a entender un poco mejor este fascinante universo del oro. Si tienes más dudas o quieres ver estas maravillas de cerca, te esperamos en nuestras tiendas físicas de Málaga, en la Calle Santa Lucía y la Calle Pries, o puedes visitar nuestra tienda online en joyeriahago.com. ¡Será un placer atenderte!
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